El Pleno del Congreso de los Diputados, en su sesión del día 29 de Junio de 2oo5, aprobó el Proyecto de Ley por la que se regula el permiso y la licencia de circulación por puntos, normativa que entró en vigor el pasado sábado. Con esta Ley se han implementado en las causas incoadas a los infractores dos efectos punitivos, incrementando la ya habitual sanción económica con una pérdida de puntos cuantificada por la calificación de la falta; al efecto, todo conductor cuenta en su inicio con un crédito de 12 puntos, el cual irá mermando conforme sea sancionado o podrá aumentar si transcurre un tiempo sin haber cometido infracciones. No obstante, el preámbulo del nuevo precepto expone de manera nítida que sobre el efecto meramente corrector prima en el espíritu del legislador una intención eminentemente reeducadora. Apenas transcurridas veinticuatro horas de su aplicación, los medios de comunicación han dedicado en sus informativos una amplia cobertura a los primeros incidentes surgidos. Una de las noticias más sorprendentes nos cuenta de cómo un venezolano residente en la gerundense Olot, ha perdido todos sus puntos en un solo control de los agentes de tráfico. El sujeto, detenido al ser observado realizando una maniobra incorrecta, dio positivo en tasa alcohólica, conducía sin usar el cinturón de seguridad y agredió a los agentes cuando estos le inmovilizaron el vehículo por carecer de permiso de conducción. Dejando a un lado el evidente carácter transgresor e incívico del individuo, a los efectos de este comentario lo que interesa es su falta de cooperación con nuestras autoridades legisladoras: con su comportamiento hace inviable su reeducación puesto que ha demostrado con creces carecer de ella. Pero lo que a uno le llama la atención es el hecho de que, puesto a disposición judicial, haya quedado prontamente en libertad, suponemos que a la espera de juicio. Y ahora surge la pregunta, ¿cómo se le quitaran los puntos a quién ni tan siquiera tiene carnet? Es más, incluso suponiendo que lo tuviese, ¿cómo quitarle los puntos a un ciudadano de un país en cuya normativa al respecto no se recoge este tema de los puntos? Personalmente, esta Ley no me parece acertada en muchos aspectos. Crea agravio con respecto a otros usuarios de las vías públicas, como es el caso de aquellos extranjeros cuyo permiso de conducción no anexa puntos; tiene como meta reeducar a muchos conductores que, para empezar, carecen de educación; y, por último, pretende amedrentrar con la retirada de puntos a verdaderos kamikazes que se pasaron por el arco del triunfo las anteriores campañas de la DGT, impactantes por su dramatismo y veracidad. Que no nos engañen. Quitar 6 puntos a un fulano que conduce su automóvil con un registro de alcoholemia de 0"75 miligramos no es ningún castigo; en realidad, lo que se está haciendo al dejarle marchar es regalarle 6 puntos para que pueda reincidir.
La cita: Los refinados castigos de tipo espiritual son frecuentemente mucho más indecentes y peligrosos que una buena bofetada. (D.H.Lawrence)