"LOS VIGILANTES"

Por In memoriam - 1 de Junio, 2006, 0:18, Categoría: General

Al ya de por sí grave problema existente en mi ciudad por la falta de espacios donde aparcar el coche, hemos de sumarle que los pocos que quedan han sido tomados al asalto por el ejército de los vovis. Fue en la década de los ochenta cuando ciertos marginales, en su mayoría toxicómanos, pergeñaron un sistema que les permitía recaudar unas monedas sin recurrir al delito. Habían nacido los aparcacoches conocidos popularmente como varillas o gorrillas quienes, en aquellas zonas donde se podía estacionar libremente, indicaban al sufrido conductor donde quedaba un hueco disponible y le facilitaban las maniobras de estacionamiento por una modesta propina. Pronto se extendieron, parasitando por completo el casco de las ciudades. Pero ese mismo éxito que les hizo multiplicarse fue la causa de su desaparición. Algún avezado empresario, amparado en las engañosas siglas de cualquier ong oportunista y contando, suponemos, con la complicidad del ayuntamiento respectivo, regularizó el invento uniformando a los vigilantes y expulsando a quienes ejercían la labor en plan amateur; hoy es imposible encontrar unos metros de calzada libres del poder recaudatorio del señor Alcalde sin que no esté presente la figura de uno de estos voluntarios vigilantes. Pero con la "funcionarización" del asunto esos elementos se han convertido, rápidamente, en máquinas de recaudación. Ya poco importa indicar al automovilista la posibilidad de dejar su coche o ayudarle en la tarea de aparcarlo. A la sombra de cualquier árbol o apoyados en el quicio de algún portal se limitan a esperar a su víctima con aire indolente, y apenas el conductor se dispone a abandonar el vehículo es cuando, como si repentinamente cobrasen vida, se le acercan esgrimiendo el talonario de tiques. Sí, ya sé que es solamente un euro, pero ¿porqué debemos pagar por hacer uso de un bien público? ¿Acaso ese trozo de asfalto que ahora ocupa nuestro coche no se mantiene con la tasa anual que abonamos al Ayuntamiento? Es más, ¿porqué si no le doy el euro de marras tengo que irme preocupado de que, tal vez, y es algo que se cuenta con demasiada asiduidad, a mi regreso el coche haya sufrido algún desperfecto? Desconozco la reglamentación en la que se ampara este tipo de negocios pero no me extrañaría que se los pudiese relacionar con la inmigración irregular, la explotación de los trabajadores o, cuando menos, asociación mafiosa, pues así es como se organizan. Todas las actividades relacionadas con el tráfico, y estas lo son, están delegadas en los cuerpos de policía locales quienes, y eso es al menos lo que se trasluce, las han subdelegado a su vez, no sabemos con que autorización, en estos señores del peto fosforescente. Sí, repito, ya sé que es solamente un euro, pero es que a mí pagar donde no tengo por qué hacerlo y, encima, sin recibir contraprestaciones y casi coaccionado por la mirada torva del vigilante me suena a impuesto revolucionario. Tenemos en mi municipio algunas zonas que, a pesar de que se indica claramente que el aparcamiento es gratuito, están siendo gestionadas por estos individuos. Ya tiene el Concejal respectivo una pista de por donde tiene que darse una vuelta para empezar a remediar el problema. ¡Y que la solución no sea instalar parquímetros! Suficientes tributos soportamos los conductores como para convertir las calles en un gigantesco estacionamiento de pago.

La cita: Autor del delito es aquel a quien beneficia. (Séneca)  


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